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Después de la evacuación del Sáhara
0ccidental por el ejército español en noviembre de
1975 y de la simultanea invasión por los ejércitos
marroquí y mauritano, miles de saharauis tuvieron
que huir de sus hogares para refugiarse en la hamada
de Tinduf, en Argelia, o en las regiones más
recónditas del Sahara Occidental
Desde Entonces se hallan los
refugiados saharauis exiliados en este lugar,
auxiliados por la ayuda internacional.
ESTRUCTURAS:
Actualmente, la población refugiada
en los campamentos de Refugiados Saharauis de la
región de Tinduf está repartida en cuatro
campamentos llamados Wilayas o provincias. Las
cuales están organizadas, a su vez, en dairas o
municipios, cada uno de los cuales se subdivide en
barrios.
En 1991 el ACNUR cifraba la
población de los Campamentos en 189.000 personas.
La mayoría de la población de los Campamentos de
Refugiados está constituida por mujeres y niños; la
mayor parte de los hombres están movilizados en las
zonas liberadas. En estás zonas, unas parte de la
población civil continua aún nomadeando.
ORGANIZACIÓN:
Desde el punto de vista organizativo,
todo adulto que vive en los Campamentos, debe
pertenecer, a uno de los cinco comités existentes:
1.
Comité de Salud.
2.
Comité de Educación,
3.
Comité de Suministros
4.
Comité de Desarrollo Económico y
producción
5.
Comité de Justicia y Asuntos Sociales
Todos
los Comités son dirigidos y administrados por las
mujeres en sus respectivas dairas. Los directores de
los cinco comités se reúnen por lo menos dos veces
al año y rinden cuentas a los responsables.
ECONOMIA:
Siendo huéspedes del Estado Argelino, los saharauis
poseen la libre distribución de la tierra y de los
recursos hídricos de la zona en la que están
instalados. La actividad económica es básicamente
colectiva. Cada trabajador o trabajadora ofrece su
participación voluntaria durante un período.
En
los últimos años se ha ensayado una incipiente
economía de mercado basada en los escasos excedentes
de productos no básicos mediante la instalación en
cada “wilaya” de una pequeña tienda donde puede
gastarse el escaso dinero que circula en los
campamentos.
VIDA
COTIDIANA:
La
vida cotidiana en los campamentos de refugiados
saharauis es producto de la situación particular de
un pueblo en refugio desde hace más de 25 años, con
sus hombres en pie de guerra, y a la espera de un
referéndum de autodeterminación que cada vez tarda
más en llegar; y donde reina la ausencia total de
todos los medios.
ARTESANIA:
Los
objetos de la industria artesanal saharaui son
producto de consumo a la vez que vehículo de una
expresión artística particular. Se realizan en
diversos materiales: piel curtida, madera, cobre,
bronce, lana, plata, esparto, etc.
Los
objetos tienen valore decorativo y utilitario. En la
actualidad constituyen un mensaje de la
problemática política, incorporando los símbolos más
representativos de la lucha libertadora. Se ha hecho
corriente, además, usar restos de armamento y
municiones de las batallas para fabricar distintos
objetos, como testimonio y denuncia de la guerra.
SALUD:
Durante los primeros tiempos de refugio, a las
penalidades derivadas de la guerra y el exilio, se
sumaron los estragos de las enfermedades y epidemias
que provocaron gran mortalidad sobre todo en la
población infantil.
La
población saharaui ha superado esta difícil
situación mediante el auto organización y el
desarrollo de una estructura preventiva que
resulta modélica.
La
alimentación y la prevención e higiene, unidas a un
importante esfuerzo en formar a la población en
estas materias, explican el éxito de este campo,
dentro de la escasez y penuria del refugio.
LA
COOPERACION SANITARIA:
La
RASD ha dado preferencia a los programas de
cooperación en el campo de la salud. Los programas
de vacunación y alimentación infantil han sido los
prioritarios. Ante la ausencia de especialistas
saharauis, se ha potenciado la cobertura de la
asistencia terciaria por medio de delegaciones
sanitarias del extranjero que operaban en los
Campamentos. Todos los esfuerzos están dirigidos
además, de la alimentación y prevención, a
potenciar la salud primaria y la formación, que
deberán seguir siendo los puntales básicos del
sistema de salud saharaui.
LA
ALIMENTACION:
Depende
en un porcentaje muy importante de la ayuda de
organismos internacionales (ACNUR, PAM, UE, ONG`s).
Cada familia recibe al mes una cantidad e alimentos
básicos (azúcar, té, harina, arroz, lentejas,
aceite, leche en polvo, etc.); en cantidad
proporcional al número de miembros que la componen.
La responsabilidad del reparto corresponde a los
ancianos y a las mujeres.
Hoy
en día existen 70 hectáreas de cultivos hortícolas,
un gran centro avícola, y una incipiente ganadería
ovina y camellar que combina los sistemas
tradicionales del pastoreo nómada con el régimen de
estabulación.
A
falta de alimentos frescos para toda la población,
la prioridad la tienen los lactantes, enfermos,
embarazadas y ancianos.
LA EDUCACION:
Es
en el campo de la educación donde la RASD ha logrado
uno de los éxitos más espectaculares a nivel
interno. Pasar en 10ñoa de una tasa de analfabetismo
de 72’55% a la total escolarización de la población
de 3 a 18 años, constituye un logro poco alcanzado,
y menos si tenemos en cuneta las desfavorables
condiciones que en principio derivan de una
situación de guerra, de faltas de programas
escolares autóctonos y de inexistencia de cuadros
educativos, como herencia de un pasado colonial que
poco se había preocupado de esos temas.
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